La Habana a golpe de Drums

La Casa de las Américas fue asaltada por un ritmo que despojó de toda miseria el alma. El buen jazz, el buen jazz. Rodney Barreto y Oliver Valdés ofrecieron un espectáculo a casa repleta

 

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Mario Coyula y sus quejas

Mario Coyula estuvo el jueves pasado en Encuentro con…  Toda una experiencia escucharlo. El encuentro se transformó de pronto en una asamblea para criticar la arquitectura de La Habana. Todos de la vieja generación. Y yo me pregunto, si la vieja generación continúa criticando la arquitectura habanera, qué hicieron ellos para que no fuera así y que podremos hacer los jóvenes si los hombres de nombres no pudieron hacer mucho por cambiar el paisaje urbano.

Mario Cyula en Encuentro con...

Mario Cyula en Encuentro con…

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De Contramaestre a La Habana por Selección Natural

Frank Martínez, joven trovador santiaguero en su peña Selección Natural

Frank Martínez, joven trovador santiaguero en su peña Selección Natural

Por José Julián

Lo menos que pensó el inglés Charles Darwin fue involucrarse algún día con la trova cubana. Y es que la selección natural ya no es más solo una teoría que describe la evolución de los organismos en la tierra. Desde hace dos años se convirtió en una peña que el joven trovador santiaguero Frank Martínez inició en Santiago de Cuba y hoy le da continuidad en el patio de La Madriguera, sede de la Asociación Hermanos Saíz de La Habana.

Este joven ha venido con guitarra y peña. No se ha quedado solo de invitado en otros espacios, sino que ha establecido el suyo propio Sigue leyendo

El Evangelio según Ramiro: La Verdad lo hará libre

El evangelio según Ramiro

El evangelio según Ramiro

Por: Antonio Enrique González Rojas

Más allá de los cuatro evangelios (*) “canónicos” recogidos en la Biblia, existen decenas de textos calificados como apócrifos por los Padres de la Iglesia y sus descendientes, obras estas que ofrecen aristas muy variadas y pintorescas de los hechos de Jesucristo, válidas a pesar de la censura “oficial” que las excomulgó por exponer concepciones legítimas de sus autores, aunque su veracidad histórica sea puesta en duda, pero ¿cuál verdad no lo es sino por arbitrio de una persona o comunidad, cuyos intereses requieren de autentificación? Mas cuando la propia “realidad” es pura construcción psicosocial y preceptual. Así, la inamovilidad de cualquier doctrina es mera ilusión. Todo se reduce al cosmos particular que lo genera, validado entonces como construcción Sigue leyendo

La peligrosa persistencia de las ideas

Jamila Medina

Jamila Medina

Por: Ahmel Echevarría

“El perro tiene cuatro patas, pero coge por un solo camino”, así le dije a Jamila Medina una tarde en el extrarradio de la ciudad. Ella me hablaba de narrativa y yo la pensaba horadando el papel (y su cabeza), con la punta afilada o roma de un atado de versos. Me fustigó con sus ojos/canicas grises. Persistí en mi idea del perro, las patas, el camino, y los versos como tercos gusanos horadando la blanca piel de un conejo. Y sus ojos ahora de añil eran igual de agudos, pero en una tesitura más cordial. Debo consignar que ambos permanecíamos, inmutables, entre la terquedad y la sonrisa. Y esa fue la suerte: la persistencia de las ideas. Porque de los dos, ninguno estaba equivocado. A estas alturas, leyendo y conectando los libros que hasta el momento ha publicado Jamila Medina/Jamila M. Ríos/J. Medina Ríos* (según el género en que se adentre elige entonces un nombre/máscara, y esto es, en Jamila, el ensayo, la poesía y la narrativa), el manantial/torrente de palabras, el rumor/graznido/canto, el cardenal o la furnia como sorpresa al desandar la superficie de sus textos son, digamos, las trazas de su escritura. El lenguaje y la lengua como deleite y delito, paladear y patalear, contaminar, contaminarse.

En el cuaderno de cuentos Ratas en la alta noche (Malpaís Ediciones, 2011), el lector encontrará diseminaciones, agujeros de araña, despeñaderos… Supongo que debo alcanzar cierta legibilidad en esta sucesión de impresiones tras la lectura del libro (su primer libro escrito, pero el cuarto en salir publicado), para ello tendría que comenzar con una alerta: hay en las páginas una sucesión de textos de placer y textos de goce (el placer que puede ser enunciado, dicho, incluso como postura desde la cual se ejerce una política o ejercicio del criterio no sin cierta dosis de tiranía; y el goce o trabajo de zapa, ignición, corrimiento de los límites de todo lo permisible, o habitar con desparpajo la piel de otro personaje/marioneta/homúnculo). Dicho esto, cabe entonces pasar a un plano otro, que no segundo o secundario: el de la historia o las historias; en Ratas en la alta noche lo que se cuenta no es el ovillo que al correr se deshace en una línea a seguir, es el texto de Jamila Medina ovillo que cae y a la vez furnia, peso y vacío, mantenerse en la inercia incluso luego de pegar contra el suelo. Jamila Medina, al solazarse entre flujo de ideas y palabras, va fundando y fundiendo una escritura, un modo de decir, hacer, su revolución personal, su disidencia, su propia jerga. En las historias compiladas en Ratas… van de la mano la soledad, la incesante búsqueda de la belleza, el dolor que inocula en la mente y el cuerpo la belleza, la entrega a pesar de la alta resistencia de quien es objeto de deseo, de búsqueda. La carne es penetrada con voracidad, otra y una vez, por la propia carne (labios/penecillos/lengua), el dolor, la ira. Los personajes/marionetas/homúnculos parecen tener vida propia, parecen tener sexo, incluso parecen erotizarse, vivir, disfrutar, pero cierta fatalidad tan real como el cáncer los cercena. “Una mascarada del destino”, nos parece decir Jamila Medina, o: “No cruces los dedos, belleza, por más que nades terminarás en la orilla”.

Estos cuentos, en su devenir, se aceleran como puntas de flechas envenenadas, o se vuelven remolones cuando el flujo del discurso desplaza casi por completo la historia narrada (no debo pasar por alto las delirantes notas al pie, los cuadros de textos que aparecen en medio de una sucesión de imágenes o parlamentos tal como fuegos fatuos). Algunas piezas narrativas de Ratas en la alta noche tienen la impronta del texto que busca la ilusión de realidad, en ellos los personajes se encadenan a una sucesión de eventos, otras simplemente giran y estallan alrededor de uno o varios estados de ánimo. Juego de espejos, performance, teatro del absurdo, burbuja de gas, cuentos o piezas narrativas como abortadas novelitas gaseiformes, galería de ratas, exposición, confesiones, tartamudeo, jerga.

Ha pasado el tiempo, Jamila no estaba equivocada, tampoco yo. El perro tiene cuatro patas, pero coge por un solo camino. Un camino que es uno y varios al mismo tiempo. Hacer una parada y orinar, marcar el territorio. Se trata de persistir en las ideas, armonizarlas con el exterior, de utilizar, como en el aikido, la fuerza y la resistencia del contrario.

* Jamila Medina/Jamila M. Ríos/J. Medina Ríos (Holguín, 1981). Filóloga, editora, narradora, poeta y ensayista. Codirigió la Revista Estudiantil Upsalón de la Facultad de Artes y Letras de la Universidad de La Habana. Ha publicado los poemarios Huecos de araña (Premio David 2008, Ediciones UNION, 2009) y Primaveras cortadas (Proyecto Literal, México D.F., 2012) y Diseminaciones de Calvert Casey (Premio Alejo Carpentier de Ensayo 2012, Letras Cubanas, 2012). Con “País de la siguaraya” obtuvo la Beca de Creación Prometeo 2012 que otorga la revista La Gaceta de Cuba.

Cineastas cubanos por el cine cubano

ICAIC

ICAIC

Convocados por la necesidad de participar en todos los planes y acciones que se proyecten para el cine cubano, se realizó un encuentro de cineastas el 4 de mayo del 2013 en el Centro Cultural Fresa y Chocolate, el cual eligió un grupo de trabajo que quedó integrado por Enrique Kiki Álvarez, Enrique Colina, Rebeca Chávez, Lourdes de los Santos, Daniel Díaz Ravelo, Pavel Giroud, Magda González Grau, Inti Herrera, Senel Paz, Fernando Pérez, Manuel Pérez y Pedro L. Rodríguez.
El objetivo esencial de este grupo es representar a los cineastas en todas las instancias y eventos, propiciar y garantizar la participación activa de los mismos en todas las decisiones y proyectos que se relacionen con el cine cubano, y luchar por la protección y desarrollo de estas artes e industrias y de sus hacedores, lo cual es nuestro derecho y deber como protagonistas de esta manifestación artística. En su primera reunión, el grupo llegó a las siguientes conclusiones y acuerdos: Sigue leyendo